Histórico de exposiciones (La Gran en Valladolid, 2015-2018)
Ignacio Pérez-Jofre vuelve a La Gran con "El aspecto de estar siendo observado” tres años después de su exposición “Escombro” y sus intervenciones urbanas por la ciudad de Valladolid. Si en su primer proyecto en la galería realizaba una reflexión profunda sobre el qué y el cómo de la pintura a partir de su soporte, en ese caso el soporte encontrado, ahora, con un verso de T. S. Elliot (“las rosas tenían el aspecto de flores observadas”) alude al acto de la observación como atención aumentada y minuciosa que consigue que un objeto deje de ser un objeto sin más para pasar a ser un objeto observado, con lo que adquiere un carácter del que con anterioridad a esa mirada reflexiva carecía; una cierta personificación.
Tomando como referente la finalidad didáctica de los Museos de Ciencias Naturales, Laura Salguero (León, 1987) reivindica una vuelta al terreno de la emoción como fuente de conocimiento, relegando el poder de la razón a un plano más formal y anecdótico. De esta forma, la artista genera objetos que escapan de la norma y tratan de llevar al espectador hacia lugares insólitos, pero a través de métodos y recursos museográficos paradójicamente más propios de modelo racionalista que siguen los museos de carácter científico (listados, clasificaciones, descripciones detalladas, bocetos…).
Con este doble juego, Salguero configura una suerte de bestiario de aves bicéfalas, reptiles mutantes, insectos siameses, mamíferos poliformes y otras alimañas excepcionales mediante técnicas relacionadas con la producción científica que van desde los papeles salados, la acuarela, la cianotipia o procedimientos extraídos del terreno de la protésica dental. Así, logra componer todo un catálogo en el que recoge los ejemplos del universo que conforman su imaginario artístico, trascendiendo de algún modo las limitaciones físicas y optando por fijar la mirada en aquello que permanece escondido en las fisuras de lo ordinario.
Exposición colectiva de tres artistas inéditas en Valladolid, Paula Anta (Madrid, 1977), Tamara Feijoo (Ourense, 1982) y Ella Littwitz (Haifa, Israel, 1982), quienes a través de la fotografía, el dibujo, la escultura o la instalación, muestran un marcado interés común por la botánica y el estudio de la naturaleza como germen de sus procesos artísticos.
Por ello, toman como base el análisis de su estructura, sus características y sus procesos vitales para utilizar la vegetación como un símbolo, un vestigio desde el que aludir a otras realidades, ya tengan un componente espiritual, social, político o estético.
Las obras seleccionadas tienen en común la utilización del dibujo o del trazo orgánico para mostrar una Naturaleza que tendemos a considerar inmóvil pero que ellas muestran cómo va ocupando (¿recuperando?) libre y pausadamente el espacio arquitectónico o el artístico –ámbito privilegiado de lo cultural– lo que hace que la sensación de invasión se haga aún más palpable.
Verónica Vicente investiga con su obra las fronteras entre identidad individual e identidad colectiva, trabajando a partir de su propia percepción del entorno y generalmente utilizando su cuerpo como punto de partida de la representación. De esta forma, busca establecer los límites de la persona, partiendo de su experiencia tangible, con el objetivo de encontrar referencias identitarias dentro del mundo globalizado e impersonal en el que vivimos.
Con esta exposición que hemos titulado “Sujeto vulnerable”, se pretende evidenciar la evolución de dicho concepto, haciendo un recorrido por la todavía joven trayectoria de la artista gallega. Por eso se mostrarán diferentes trabajos, todos ellos materializados en video y fotografía, en la mayoría de los casos como recursos con los que inmortalizar la acción performativa originaria. De esta forma, en sus últimas series la artista trabaja con el cuerpo humano como objeto reducido a volumen, forma y luz, imponiendo una concepción meramente escultórica de la persona dentro de un entorno hiperestetizado o completamente despersonalizado.
La Gran. Calle Claudio Moyano 16, 2º. 47001 Valladolid.
Y Nocapaper. Paseo Menéndez Pelayo 10, Entreplanta H1. Santander
“La metamorfosis, la inconsistencia, lo informe” es una exposición de Marina Núñez en La Gran en la que confluyen años de investigación de la artista sobre el terreno simbólico de la exclusión, que en un principio se materializaba a través de la representación de locas, histéricas, monstruas y que ha ido derivando hacia la concepción de un sujeto transfronterizo, nómada, fluyente; mestizo, múltiple, híbrido; mutante, proteico, cíborg.
“No hay cosa que más despierte que pensar siempre en la muerte” de la artista Mariajosé Gallardo es la muestra que da el pistoletazo de salida a La Recámara, un nuevo programa de exposiciones paralelo a la programación habitual de La Gran, que se desarrollará en una de las habitaciones de la parte posterior de la galería.
“Donde ocurren cosas” reúne pinturas y dibujos de Jesús Zurita, Irene Sánchez Moreno, Cristina Ramírez y Simón Arrebola pertenecientes a diferentes series de sus últimos trabajos, muchos de ellos inéditos. La elección de estos cuatro artistas parte de un afán común por la recreación de paisajes inexistentes que aunque en ocasiones tienen ciertas concomitancias con la realidad, rápidamente se desmarcan por la relevancia otorgada a sensaciones y elementos más característicos del mundo de los sueños o la ficción. Además, este interés por emanciparse del entorno cotidiano se ve reforzado por la fuerte carga de elementos simbólicos, así como por el singular carácter narrativo que poseen las obras.
“El corazón secreto”, es la primera exposición individual de Eva Díez en Valladolid, en la que presenta piezas de la serie “Renacer” (2015-16), además de obras de su anterior trabajo “Los que habitan” (2014).
El título de la exposición hace referencia a los versos del poeta francés Arthur Rimbaud: "Una lampara encendida tras la ventana / vela el corazón secreto de la noche“, estableciendo un paralelismo con la relevancia otorgada a la luz y su carácter simbólico en la producción de la viguesa.
“Preferiría no hacerlo” es el segundo de los tres proyectos que La Gran está desarrollando para reflexionar sobre su papel en relación a su contexto artístico más inmediato. Se realiza en el marco de CreaVA16, una plataforma para la visibilidad del arte joven auspiciada por el Ayuntamiento de Valladolid, que financia parcialmente este proyecto expositivo.
“Preferiría no hacerlo” está diseñado por el Colectivo Resituación en coordinación con La Gran; en él participan el propio colectivo y los artistas Juan Carlos Quindós (Valladolid, 1977) y Julio Falagán (Valladolid, 1979). Los primeros lo hacen en la exposición que tiene lugar dentro de la vivienda donde se ubica La Gran y el último dentro del programa “Situaciones” que se desarrollará fuera del espacio expositivo, en diversos lugares, escaparates y locales comerciales distribuidos por la ciudad.
“El jardín de senderos que se detienen” está formada por nueve relatos en forma de instalaciones o conjuntos de piezas –y uno en forma de cuento, que da título a la muestra– que a su vez contienen miles de finales, todos ellos abiertos y a menudo inesperados o sorprendentes. Los primeros relatos son las obras de Elisa Terroba, José Luis Serzo, Laura Piñeiro, Ignacio Pérez-Jofre, Luis Pérez Calvo, Paloma Pájaro, Marina Núñez, Enrique Marty y Raúl Hevia. El décimo es el que Luis Grau Lobo ha escrito apropiándose de los arranques de doce conocidas historias (de la Biblia al Quijote, pasando por Moby Dick, La Odisea o La Isla del Tesoro) y continuándolas —más bien deteniéndolas— de forma inesperada; alterando, y en cierto modo traicionando, el relato que conocemos y por tanto esperamos.
La Gran presenta la exposición “Disfraz de mito” del artista Guillermo Peñalver, su primera individual en la galería.
En ella Peñalver muestra sus últimas pinturas, collages y dibujos, realizados expresamente para esta exposición y en los que la pugna entre naturaleza y cuerpo que caracterizan su trabajo se manifiesta con claridad en las figuras del Minotauro y de su morada, el Laberinto de Creta construido por Dédalo, que él imagina vegetal.
Ignacio Pérez-Jofre inaugura “Escombro” en La Gran, su primera exposición individual en Valladolid, que incluye varias intervenciones en fachadas de lugares céntricos de la ciudad
El artista Ignacio Pérez-Jofre lleva tiempo trabajando en torno a la relación entre el arte y su contexto. Acostumbra a tomar apuntes, dibujar y pintar directamente del natural, incluso en la calle, estableciendo contactos directos entre realidad y objetos, soporte y representación. De este modo, cualquier objeto es susceptible de ser tema de sus piezas, igual que cualquier material, cuya relación tematiza.
La Gran muestra en su salón las piezas incómodas de Enrique Marty, al tiempo que dedica uno de sus dormitorios a espacio para la consulta de documentación y archivo del artista en su primera exposición individual en Valladolid.
Sirviéndose del arte como herramienta de crítica y entendiéndolo como pura teatralización en la que lo abyecto, lo feo o el caos dialogan con los ideales de belleza, perfección y orden, Enrique Marty enfrenta al espectador a la experiencia del absurdo de la vida, de la decadencia de Occidente y de la mediocridad del ser humano.
Con Marina Núñez, Enrique Marty, Laura Salguero, Laura Piñeiro, Elisa Terroba, Ignacio Pérez-Jofre, Paloma Pájaro, Luis Pérez Calvo, Guillermo Peñalver, Rosalía Banet, Julio Falagán, Raúl Hevia y Blanca Gracia.
Decía Kierkegaard que “un prólogo es un estado de ánimo” y que “escribirlo es como afilar la hoz, como afinar la guitarra, como hablarle a un niño…” La Gran inicia con este Prólogo en el que participan trece artistas una nueva etapa en la que quiere seguir transmitiendo su ánimo incandescente y su pasión por el arte contemporáneo y su necesaria cercanía.

Tras exponer individualmente en La Atómica (2014 y 2016) y participar en el proyecto colectivo “In/out” en la Sala 0 del Museo Patio Herreriano a principios de 2017, Laura López Balza (Santander, 1984) vuelve a Valladolid a través de La Recámara de La Gran con un nuevo proyecto pictórico en el que registra sus vivencias personales más allá de la propia realidad tras varias estancias en Senegal.